Necesaria para todos. Ahí se respira, se indaga, se llora, se baila, se cuestiona, se dibuja, se juega, se estudia, se lee, se escribe, se aburre ......en definitiva se CREA entre el follaje que cada uno de nosotros llevamos dentro. Vivimos, a veces, anclados en modos arcaicos de funcionar, de aprender, y hay que aprovechar el aniversario de Virginia para recordar que es labor de madres, padres y docentes lograr que nuestros adolescentes descubran su habitación propia. Es la única forma de que aprendan a amarse, a amar y en consecuencia a respetar. Con ello avanzaremos en una sociedad más libre, más justa, más creativa, más solidaria. Gracias Virginia Wolf. Qué pronto te descubrí y qué tarde leí este libro. Invito a hacerlo. Gracias